Robin Hood con vaqueros

Ni lleva las mallas que tan bien lució Errol Flynn (Robin de los bosques, 1938) en sus acrobacias, ni adopta la expresión jocosa de Cary Elwes (Las locas aventuras de Robin Hood, 1993), ni tiende al look fatalista y madmaxiano de Kevin Costner (Robin Hood, príncipe de los ladrones, 1991), ni aporta la madurez de Sean Connery (Robin y Marian, 1976). Russell Crowe ha elegido una actitud y una apariencia propia que viene a engrosar la lista de los Robin Hood que han salido del cine y de la televisión. El neozelandés, el undécimo en encarnar al legendario personaje, opta por modernizarse decidiéndose por los vaqueros -ahora que ha conseguido deshacerse de la pesada y antiestética carga de 30 kilos-, por un cómodo rapado y por una barba descuidada, la antítesis de aquel acicalado maridaje entre bigotito y perilla, que afinaba los rasgos de aquellos primeros libertadores de película y que les confería un toque de inocencia que, por más me miro, no logro apreciar en Crowe. Ni falta que hace. El personaje debe evolucionar. Aunque, a juzgar por las informaciones vertidas hace unas semanas sobre la dudosa valentía, honestidad y heroicidad del auténtico individuo que procedía de Locksley, no hubiera estado de más que Ridley Scott hubiera arriesgado con la verdadera historia que desmontara el ya manido mito. ¿Por qué no lanzarse a la piscina? El mentor de Crowe, con ésta ya son cinco las películas en las que le ha dirigido, no lo vio así y prefirió mantenerse fiel a la tradición popular y realizar otra versión de las andanzas de este justiciero del siglo XIII, como dueño y señor de los bosques de Serwood, fiel al Rey Ricardo y convirtiéndose en una oportuna bendición para los humildes habitantes de Nottingham. Eso sí, ésta vez, con Cate Blanchet desprendiendo el magnetismo de Lady Marion. Si lo hace tan bien como con Gladiator, no puedo evitar acordarme del hispano Máximo en esta imagen, y si sabe aprovechar los 130 millones de dólares de presupuesto, es posible que esta nueva revisión del clásico, a pesar de la reiterativa insistencia, sea más que respetable. Lo veremos pronto.


  • Por: Sta. Maryweather
  • Posteado el: 21.04.2009
  • Comentarios: Ninguno
  • Categorias: General

Dejar un comentario